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Consejos para tener un hogar sostenible

Consumimos energía fundamentalmente para mantener nuestras casas calientes en invierno y frías en verano, también para conseguir agua caliente sanitaria y, por último, para iluminar y hacer funcionar los electrodomésticos de nuestras casas. ¿Pero cuánto nos cuesta y cómo podríamos reducir no sólo la factura sino el impacto medioambiental de estas actividades?

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La respuesta es sencilla: adquiriendo hábitos de uso racional y si no podemos reducir su uso, al menos realizar un consumo eficiente que pueden suponernos ahorros de hasta el 25% de nuestras facturas de luz, gas de electricidad, gas y agua.

Los hogares españoles consumen el 25% de la energía eléctrica que se genera. La suma del resto de consumos que realizamos en nuestro día a día supone el 17% del consumo final total.

¿Sabías que la mayor cantidad de energía que consumen lavadoras o lavavajillas es para calentar el agua? ¿Y que el frigorífico-congelador, a pesar de no tener mucha potencia, es el aparato que más electricidad consume en los hogares? Esto es porque lo abrimos y cerramos continuamente y a veces lo mantenemos abierto más de lo necesario. Pruebe a hacer un uso más racional del mismo y evitará un gasto inútil de energía.

UNA CASA TÉRMICAMENTE CONFORTABLE

Comencemos por el consumo energético que realizamos para mantener nuestras casas a la temperatura más adecuada según la época del año. Según la última Guía del Hogar Sostenible, publicada y distribuida por  el vecindario del Ayuntamiento de Muskiz, realizar mejoras en el aislamiento de una vivienda puede producir ahorros energéticos y económicos en torno a un 30-40%.

Los consejos básicos para aislar térmica y adecuadamente una casa son:

Incorporar aislamiento térmico en techo, paredes o suelos para evitar el frío; y colocar toldos, cortinas o cerrar persianas para evitar el calor.

Cerrar el paso, con silicona, masilla o burletes, a las corrientes de aire que se pueden producir en ventanas, puertas, cajas de persianas o cualquier rendija.

Contar con un sistema de calefacción que contemple una caldera de alto rendimiento tipo las de condensación, que tienen menor consumo; termostatos programables y válvulas termostáticas en cada radiador para controlar la temperatura de forma independiente.

Si no se cuenta con estos recursos, es importante plantearse su cambio en la medida de lo posible. Recientemente una tesis de un equipo de investigadores de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra ha puesto de manifiesto el valor de incidir en microeficiencias: cambiar una caldera, mejorar la estanqueidad de cajas de persianas, ventanas, o poner cortinas térmicas, entre otras medidas, para poder conseguir un bienestar más confortable en las casas.

AGUA CALIENTE SANITARIA

Es el segundo foco de consumo de energía y los consejos se pueden resumir básicamente en uno: ahorrar agua.

Duchándose, en lugar de bañarse.

Evitando las fugas, goteos de agua o los grifos abiertos.

Incorporando sistemas de ahorro: cabezales de ducha de bajo consumo, reductores de presión, reguladores de temperatura, grifos monomando…

LA MEJOR LUZ: LA DEL SOL

La luz representa el 10% de la energía que se consume en los hogares cuando tenemos el recurso más natural, gratuito y no contaminante a nuestra disposición. Tan sólo tenemos que aprovechar mejor su uso. En ocasiones, pintar con colores claros nos ayuda a sacar más partido a la luz natural.

Existen además otros trucos para evitar consumos innecesarios:

Utilizar elementos que nos permitan consumir menos o regular el consumo: lámparas de bajo consumo como las LED, reguladores de intensidad, detectores de presencia,…

Mantener las superficies que iluminan limpias.

Evitar el gasto de mantener en “stand by” nuestros aparatos electrónicos.

ELECTRODOMÉSTICOS A+++

Ya sólo la denominación deja clara una categoría extra. Quizás sean un poco más caros, pero compensan este hecho con la circunstancia de que resultan más duraderos y consumen menos energía.

Frigoríficos, congeladores, lavadoras, lavavajillas, cocinas, secadoras, hornos…todos comparten los siguientes consejos de uso más eficiente:

Elija el tamaño del electrodoméstico en función de sus necesidades.

Aproveche al máximo su capacidad de uso. Si no, utilice los programas cortos o económicos o de baja temperatura.

No abra continuamente los aparatos: hornos, frigoríficos.

Manténgalos limpios para evitar obstrucciones que exijan un consumo extra de energía e impidan su normal funcionamiento.

Haga caso a las recomendaciones de uso de los fabricantes sobre todo en cuestiones de colocación, mantenimiento, etc.

Siempre que sea posible intente utilizarlos en las horas con tarifas más económicas de consumo de electricidad.

Por último, y no por ello menos importante, practica un consumo responsable que incluya la reducción, la reutilización y el reciclaje de los recursos que utilizamos para alimentarnos o para nuestra actividades diarias.


Fuentes:
Guía del Hogar Sostenible, Ayuntamiento de Muskiz.
Los 10 mandamientos del ahorro energético. Twenergy.

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