
Sabido es que la situación de pandemia vivida desde marzo ha roto y variado la manera de trabajar de muchos sectores. La educación, sin duda, ha sido uno de esos sectores; y no sólo en lo referente a los centros escolares, sino también en cuanto a actividades que se desarrollaban al margen de los contenidos académicos. Los programas educativos medioambientales se englobarían en ese apartado. De la noche a la mañana todo lo que se hacía presencial se tuvo que adaptar al mundo virtual. El futuro había irrumpido sin llamar antes a la puerta.