Durante mucho tiempo hemos intentado proteger a la infancia separándola de la tierra y creando lugares asépticos. Tal vez haya llegado el momento de preguntarnos si, al eliminar de su entorno casi toda forma de vida microscópica, no estamos eliminando también una parte esencial de su relación con el mundo natural.
Un estudio realizado en Finlandia observó que introducir suelo de bosque, césped y otros elementos naturales en los patios de varias escuelas infantiles modificó, en apenas 28 días, la microbiota de la piel y del intestino de niños y niñas de entre 3 y 5 años. Esto refuerza la idea de que nuestra salud también depende de la biodiversidad que nos rodea.
El pasillo principal del colegio San Francisco de Pamplona se ha transformado en un jardín suspendido. Un “jardín colgante” compuesto por 1.400 hojas únicas que convierten el recorrido diario del alumnado en una invitación a mirar de otra manera y a combatir la ceguera verde. Porque, aunque convivimos constantemente con las plantas, muchas veces nos pasan desapercibidas.
Virginia Santos Itoiz ha sido la autora del proyecto y LABEA – Laboratorio de arte, ciencia y naturaleza, el impulsor de la iniciativa.
La Mancomunidad de la Comarca de Pamplona ha lanzado la web-app Mancorutas, una herramienta que propone tres itinerarios: dos rutas Río Arga y Río Ultzama, enfocadas al público adulto; y Virus Río Arriba, un recorrido gamificado pensado para toda la familia con el objetivo de disfrutar del paseo a través del Parque Fluvial de la Comarca, al tiempo que se va ampliando información sobre patrimonio histórico, flora y fauna.
La Mancomunidad de la Comarca de Pamplona ha encargado un estudio para analizar la presencia de mariposas y polillas nocturnas en varios puntos del Parque Fluvial de la Comarca de Pamplona. El objetivo es determinar la abundancia y diversidad de este orden de insectos en función del uso público en diferentes áreas del parque.
Situado en el corazón del Parque Fluvial de la Comarca de Pamplona, el Molino de San Andrés supone un lugar de encuentro tanto de personas como de ríos.
Por otra parte, el molino también se caracteriza por su histórico espíritu mancomunado, ya que su edificación, y posterior explotación respondió a la voluntad conjunta de dos localidades: Villava y Huarte.
A mediados del siglo XX el molino quedó en desuso y amenazó ruina, hasta que la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona se hizo cargo de él y lo restauró.
El cambio climático está poniendo en jaque a las grandes urbes que necesitan una nueva planificación urbanística capaz de crear refugios climáticos y velar por la salud de la ciudadanía y la seguridad de la economía y de las infraestructuras. Se trata de un gran reto al que no hay más remedio que hacerle frente, porque está claro que vivimos en un mundo que cada vez es más cálido.
Europa se está calentando el doble de rápido que el promedio mundial. Este calor extremo está teniendo un impacto directo en el urbanismo. Las ciudades, con menor vegetación y mayor densidad de población, son más vulnerables a las altas temperaturas, lo que provoca estrés térmico, fallos en infraestructuras y aumento de la demanda energética. ¿El Viejo Continente estará a la altura de las circunstancias?
En marzo de 2025 la Mancomunidad ha instalado dos nuevos hoteles de insectos en el Manantial de Arteta y en el recinto de los depósitos de Mendillorri , con el objeto de enriquecer la biodiversidad y fomentar la observación de la fauna local.
El objeto principal de esta iniciativa es la creación de puntos de interés naturalístico en ambas localizaciones, facilitando la observación e identificación de abejas solitarias, mariquitas o crisopas, destacando el importante papel que desempeñan en la polinización y el equilibrio ecológico de estos dos enclaves.
De un tiempo a esta parte se está comprobando que aumentar los espacios verdes urbanos y conservar la biodiversidad que en ellos se pueda crear tiene un efecto positivo en la ciudadanía, ya que mejora su calidad de vida. Con este propósito se está transformando Santander donde conceptos como “charcas en alquiler”, “minibosque urbano”, “buffet libre para pequeñas aves”, “zona de siega poco frecuente”, “, “atención, madera en descomposición”, entre otros, se están convirtiendo en habituales












