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Microplástico, algo más que la palabra del año

En 2018 microplástico se erigió como una de las palabras del año, según la Fundéu BBVA. Que un término relacionado con el medioambiente haya sido elegido supone un hecho que indica que algo está cambiando en la conciencia social. Además, refleja el problema que supone el uso desmedido de los plásticos en nuestra vida diaria.

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Para que un término se elija como la palabra del año debe tener interés informativo e interés lingüístico. Microplástico, término con el que se designa a los pequeños fragmentos de plástico menores de cinco milímetros, lo tiene. 

El término microplástico designa a los pequeños fragmentos de plástico (menores de cinco milímetros, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos) que, o bien se fabricaron ya con ese tamaño (para ser empleados, por lo general, en productos de limpieza e higiene), o bien se han fragmentado de un plástico mayor en su proceso de deterioro.

La elección de esta palabra como la palabra del año quiere servir para concienciar a la sociedad sobre la dimensión y la cercanía del problemaque se genera en el medioambiente y en nuestra salud por el uso indiscriminado del plástico. Como apuntaba Javier Lascuráin, Coordinador general de la Fundéu BBVA, “cuando se oían noticias de las islas de plástico descubiertas en el Pacífico, esto parecía un problema lejano para la mayoría de los habitantes del planeta. Sin embargo, los cada vez más numerosos estudios sobre la presencia de microplásticos en nuestra alimentación nos hace más conscientes de la magnitud del problema”

Según lo estudiado por Fundéu, durante 2018 los usuarios de internet han rastreado decenas de miles de veces el significado de microplástico. El término, además, está cada vez más presente en las noticias. 

La elección de esta palabra quedaría en anécdota si no fuese porque entre las doce palabras finalistas, al menos tres provenían del ámbito medioambiental: microplástico, descarbonizar e hibridar.

Como reconocía recientemente Lascuráin, los efectos del cambio climático se van haciendo cada vez más patentes y esto provoca que cada vez se hable más de ellos o que surjan nuevos términos que nos hacen dudar sobre su corrección o no. Como apuntábamos en un post anterior:  Nuevas palabras, nuevos conceptos, el lenguaje es algo vivo y se adapta al medio constantemente. 

Sea por una mayor concienciación social, por cuestiones estéticas o por dudas lingüísticas el interés por el medioambiente está creciendo y eso siempre es algo positivo. 

La página web de la institución recoge más de cien artículos con recomendaciones y resolución de dudas con respecto a los términos relacionados con el medioambiente y la meteorología.

Como apunte lingüístico, la institución que tiene como principal objetivo impulsar el buen uso del español, nos recomienda utilizar la palabra microplástico sin entrecomillarla o sin ponerla en cursiva, puesto que es una palabra bien formada por dos términos que aparecen en el diccionario de la lengua española.

Imagen: Joshua Sortino en Unsplash

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