
Hace 30 años, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 22 de marzo de cada año como Día Mundial del Agua. Desde entonces celebramos la efeméride como excusa para recapacitar sobre la importancia de este elemento natural.
Este año el foco se pondrá en el agua dulce y, más concretamente, en la existente en acuíferos. Bajo el lema ‘Agua subterránea – Haciendo visible lo invisible’ se pretende mostrar las graves consecuencias que podría traer para la población mundial que desapareciera este recurso.