En la actualidad, sólo un 13 % de la producción textil se recicla. 92 millones de toneladas de residuos textiles terminan cada año en los vertederos. Y ha llegado el momento de parar. Ahora, la legislación vigente hace responsables a las propias empresas de la gestión de sus propios residuos y la economía circular se ha convertido en el objetivo principal de todas ellas. Lo que se pretende es convertir el residuo textil en materia prima para futuros productos.

Humanizar la ciudad, centrarla en las personas y mejorar la calidad de vida en ellas es el reto de la “pacificación del tráfico”, un paquete de medidas que se está implantando en varias ciudades europeas con el objetivo de reducir la velocidad y la cantidad de coches privados en las urbes, además del ruido.

Europa se está calentando el doble de rápido que el promedio mundial. Este calor extremo está teniendo un impacto directo en el urbanismo. Las ciudades, con menor vegetación y mayor densidad de población, son más vulnerables a las altas temperaturas, lo que provoca estrés térmico, fallos en infraestructuras y aumento de la demanda energética. ¿El Viejo Continente estará a la altura de las circunstancias?

La UE consume cada año miles de millones de toneladas de materias primas para alimentar sus economías. Solo el 12% de todos esos materiales son reciclados, cuando el objetivo es que sea el doble para 2030.
La UE espera elevar el consumo de productos reciclados con la futura Ley de Economía Circular que se aprobará en 2026. ¿Será posible?

El agua es un bien preciado como que no podemos desperdiciar. La Comisión Europea ha editado recientemente un informe en el que destacan algunas cifras y datos que nos señalan la necesidad de no malgastar y reutilizar este recurso natural tan escaso.