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Como reconocer si un cosmético es natural o no

Ingredientes naturales, libres de tóxicos, envases reciclables, cosmética vegana, zero waste, cosmética sólida… Son muchas las denominaciones y tipos de productos que cada vez ocupan más espacio en los lineales, expositores o en las marcas de cosmética. Pero ¿cómo reconocer si un cosmético es de verdad natural y no está utilizando la publicidad para embaucarnos?
Imagen cosméticos naturales

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La cosmética natural está creciendo año a año. No hay producto cosmético comercial que no tenga su vertiente natural o ecológica: cremas faciales, maquillajes, productos de tratamiento, belleza, perfumes…Las empresas productoras utilizan cada vez más materias primas procedentes de recursos naturales sostenibles, reduciendo el impacto medioambiental y su correspondiente degradación. Prestan atención a la reducción de la energía, al consumo de agua o a la reducción de la huella de carbono en sus procesos de producción; valoran más los embalajes reciclables o biodegradables (refills, ecodesign …), etc. 

Según la Sociedad Española de Químicos Cosméticos, este tipo de artículos crecieron un 20% de 2017 a 2018 y cada vez más personas están dispuestas a utilizarlos. Sin embargo, la falta de una normativa europea, las diferentes nomenclaturas, la diversidad de oferta y de certificaciones y un lógico desconocimiento hace complicado reconocer si un cosmético es verdaderamente natural o no, sin entrar ya en su efectividad. 

La Red Ecoestética, que desde 2011 desarrolla diferentes proyectos para potenciar el sector de la cosmética econatural, apunta lo que para ellos puede ser considerado un cosmético natural. “En un mínimo del 90%, los ingredientes tienen que ser naturales o de origen natural y no deben contener materias primas, especialmente compuestos químicos, sobre los que existan dudas sobre su inocuidad para el medio ambiente o la salud de las personas. Son, además, productos que utilizan procesos de transformación y elaboración respetuosos con el medio ambiente.”

Si estas pautas no te parecen del todo claras, te recomendamos utilizar los siguientes pasos a la hora de elegir tu cosmética natural. 

1º FIJARSE EN LA DENOMINACIONES

En la página cosmeticosveganos.com encontramos una explicación bastante clarificadora sobre las posibles nomenclaturas. Así, también para esta fuente, “natural” es aquel compuesto por un 90% de materias primas naturales de origen vegetal y/o animal: leche, miel, etc. 

“Ecológico, biológico u orgánico”, tres denominaciones de un mismo concepto, son aquellos cosméticos cuya fórmula está compuesta por un 95% de ingredientes de origen vegetal y de todos esos ingredientes, al menos un 10% proviene de la agricultura ecológica.

La clasificación “vegano” hace referencia a aquellos cosméticos que no contienen ingredientes animales ni derivados de los mismos, sólo vegetales y minerales. 

Por último, “cruelty-free”son aquellos que no han sido testados, en ninguna de sus fases de desarrollo, sobre animales. No obstante, esta denominación debería ser innecesaria si tenemos en cuenta que los test de productos cosméticos en animales están absolutamente prohibidos por la legislación europea. 

2. FIJARSE EN LAS COMPOSICIONES DE LOS INGREDIENTES EN EL LISTADO INCI. 

El listado INCI, listado obligatorio desde 1998 en la Unión Europea, recoge los ingredientes ordenados de mayor a menor cantidad en el producto. Ana García Martinicorena, de Aurum Cosmetic nos da un truco para saber reconocer más fácilmente los cosméticos naturales: “Si en este listado las primeras denominaciones son terminologías en latín, eso es indicador del uso preferente de ingredientes naturales”.  

Además opcionalmente, pueden aparecer asteriscos acompañando a los ingredientes. *Un asterisco indicaría su origen ecológico; dos **, sustancias potencialmente alergénicas que son componentes naturales de algunos ingredientes, mayoritariamente de aceites esenciales. Además señala el porcentaje de ingredientes ecológicos del producto. 

3º FIJARSE EN LAS CERTIFICACIONES

Tampoco aquí la tarea es fácil ya que a falta de una normativa europea, existen al menos 12 tipos de sellos de certificación, con criterios variables, a los que las empresas pueden acogerse en función de sus intereses. Uno de los más comunes es la certificación BioVidaSana que facilita una norma a más de 97 empresas o laboratorios españoles (en su mayoría pequeñas empresas o proyectos artesanos, enclavados muchos de ellos en el entorno rural). 

La certificación Cosmos y la Ecocert también cuenta con múltiples aplicaciones en más de 103 empresas españolas. El primero es una asociación de certificadores europeos. El segundo, certifica cosméticos naturales o ecológicos cuyos ingredientes proceden de recursos renovables y transformados por medio de procedimientos respetuosos con el medio ambiente, así como el carácter biodegradable o reciclable de los embalajes. 

4º AYUDARSE DE APPS PARA SALIR DE DUDAS

Yuka, Ingred, Clean Beauty, Think Dirty e Inci Beauty son algunas de las app más utilizadas no sólo para conocer la composición y el origen de los ingredientes utilizados, sino también para obtener una valoración de los mismos. 

Cuéntanos cómo es tu experiencia u opinión sobre la cosmética natural y si este post te ha gustado, ayúdanos a compartirlo en la redes sociales. Porque la utilización de cosmética eco natural también es un pequeño paso para cambiar el mundo.  

Imagen:  Bee NaturallesUnsplash

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