Publicado

Nuevas formas de jugar

El juego infantil resulta de gran importancia para el desarrollo de las destrezas motoras, emocionales, sociales, intelectuales y de lenguaje. A estas se les une cada vez con más fuerza el desarrollo de la conciencia ambiental. Hemos querido conocer cómo están cambiando las formas de jugar y cómo son los juguetes respetuosos con el medio ambiente a través de un proyecto donde el juguete es un objeto de diversión y de aprendizaje.
Niños sentados sobre una tabla combado

- - -

¿Sabías que la industria juguetera está cambiando y que está apostando, cada vez más, en productos respetuosos con la naturaleza? De hecho, en 2019, la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes introducía por primera vez en sus premios a los Mejores Juguetes del Año una categoría especial para reconocer los más sostenibles.

Si tuviésemos que hacer un retrato robot aproximado de las empresas centradas actualmente en el desarrollo y comercialización de juguetes sostenibles, nos encontraríamos con empresas de reciente creación y lideradas por personas jóvenes provenientes de sectores como el diseño, el juguete o la educación. Y si nos centráramos en el propio juguete sostenible descubriríamos sus diseños sencillos, casi minimalistas, con tintes y colores básicos y, lo más importante, confeccionados con materiales reciclados o reciclables: madera de bosques sostenibles, cartón, corcho,…

Para conocer mejor este cambio de tendencia nos hemos acercado a Silvia Burdaspar Uriz y María Velasco Albeniz, dos maestras, madres y amigas navarras que han montado su propia empresa, Ukitu, donde optan por el juguete, no sólo como un elemento para la diversión y el aprendizaje, sino también para el desarrollo de la conciencia medioambiental de los más pequeños y pequeñas de la casa.

Formadas en corrientes pedagógicas que dan mucha importancia al contacto con la naturaleza: Montessori, Waldorf, Reggio Emilia o Emi Pikler, estas emprendedoras siguen investigando en la búsqueda de nuevos “juguetes sanos”, porque “lo que queremos trasmitir con ellos es la conexión directa con la naturaleza y educar en la importancia de cuidarla y respetarla”

Para ello, reconocen se han fijado mucho en la industria del juguete de los países nórdicos Finlandia, Dinamarca y también en Alemania, de donde proceden al menos dos centenarias marcas como Brio o Haba, bien conocidas por su tradición de juguetes sostenibles. Son países además de donde proceden algunos de sus proveedores. “Son culturas que dan mucha importancia a la naturaleza y utilizan metodologías educativas muy centradas en experimentar como base del aprendizaje”, reconocen.  En Navarra por el contrario el sector se limita a dos o tres tiendas online de materiales y juguetes hechos de manera sostenible. “Somos muy pocas. Y aún nos resulta más difícil contactar con artesanos navarros”.

Con todo no tienen ninguna duda para sumarse al nuevo concepto de juguete, fabricado con materiales sostenibles, con nada de plásticos, libres de tóxicos y muy duradero. Un concepto cada vez más extendido, que, sin embargo, y a pesar de sus beneficios, se topa en su camino con un hándicap importante, la poca imaginación adulta. 

Y es que este tipo de juguete muchas veces no está definido, según explican Silvia y María. “No llevan instrucciones, y su apariencia es simple. Por ejemplo, unas tablillas o unos arcos de colores de diferentes tamaños que encajan uno debajo de otro y forman un arcoíris. Para la mente adulta es difícil ver eso como un juguete, no ver una simple tabla curva de madera, sino una tabla de surf, un puente, una mecedora, una mesa para pintar o el tobogán que ven los niños y las niñas. Son juguetes que no dirigen, pero sí inspiran, estimulando la imaginación y ayudando a crecer al público infantil, respetando su ritmo evolutivo”.

La promoción es otra de las trabas a superar en este mercado incipiente. Aunque la industria juguetera cada vez está dando más pasos hacia este tipo de juego, todavía no ha conseguido un hueco masivo en los spots de televisión. Ante eso, las redes sociales, la venta on-line y los encuentros con familias, se han convertido en prácticas habituales de marketing de las nuevas empresas que permiten al público acercarse al producto, ver, tocar y, por supuesto, jugar. En definitiva, familiarizarse con la conexión directa de este tipo de juguetes con la naturaleza y con los beneficios que aportan, tanto lúdicos como pedagógicos.

Por último, cabe destacar que aún no es fácil encontrar, de forma masiva, artesanos o empresas que desarrollen este tipo de juguetes, sobre todo por temas de disponibilidad y rentabilidad para unos y otros. ”Queríamos que los materiales de nuestros juguetes se hicieran aquí y fuesen de calidad –recuerdan Silvia y María-. Pero no son materiales fáciles de encontrar y tampoco accesibles para todo el mundo”.

A pesar de todo han logrado elaborar un catálogo en el que se encuentran un centenar de propuestas adaptadas a la edad, tipo de material o tipo de juguete buscado, una tendencia que va calando. Y como ellas, cada vez son más los fabricantes que consiguen crear colecciones de juguetes sostenibles.

Con todo, parece que la sociedad cada vez está más interesada y preocupada por los juguetes y que busca alternativas a los clásicos de plástico con instrucciones cerradas. Los materiales sostenibles están ganando cada vez más terreno y protagonismo, así como el nuevo concepto de la educación basada en los sentidos y en la imaginación

El año pasado, por ejemplo, el mejor juguete del año, en la categoría de juguete sostenible, fue un peluche, bautizado como Ecoluche, de la empresa juguetera Beysal. Se trataba de una colección de animales marinos con relleno de plásticos de botellas arrojadas al mar.  

Quizá en unos años no haga falta detallar esa categoría en los premios de juguetes, porque la mayoría de ellos sean sostenibles. A lo mejor, a pesar de las dificultades y gracias a la sensibilización y concienciación ambiental, este tipo de juguetes cuajan en el mercado y se convierten en habituales.

Imágenes: Ukitu Juguetes

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.