La acumulación de residuos plásticos es uno de los grandes retos ambientales del siglo XXI. En este contexto surge Ecobuild, una iniciativa nacida en Malí que demuestra que la economía circular puede ser también una herramienta de desarrollo social. El proyecto comenzó en 2019 como una iniciativa personal impulsada por Sabou Doumbia y, con el tiempo, se ha consolidado como una pequeña industria capaz de procesar 67 toneladas mensuales de residuos plásticos.

Una sequía de tres años ha hecho que tanto el gobierno keniano, como el Programa Mundial de Alimentos tuvieran que intervenir repartiendo camellos con fines de producción de leche para combatir la desnutrición que estaba soportando la población. Así, el pueblo Samburu ha visto cómo su ganado de vacas ha desaparecido a favor del de camellos, un mamífero especialmente preparado para soportar las condiciones extremas derivadas del cambio climático.

Cuando Nzambi Matee fundó Gjenge Makers no sabía que su empresa se iba a convertir en un referente de materiales de construcción sostenibles, estéticos y resistentes.
Ahora crea empleo sobre todo en la población joven y femenina de Nairobi, Kenia, reduce el plástico que llega a vertederos, presenta una alternativa al hormigón tradicional y cuida del medio ambiente.