Las aguas del acuífero de Arteta, situado en las entrañas de la Sierra de Andía dan de beber a Pamplona desde 1895. Dificultades técnicas, trabas administrativas, tensiones políticas, etc. no consiguieron dar al traste a un proyecto que pretendía conducir las aguas a corporaciones, sociedades, industrias y particulares que a finales del siglo XIX aumentaban rápidamente en número.

26.078 pares de tarjetas entregadas, puesta en marcha de una app para abrir contenedores, 23.805 visitas a domicilios y 2.031 a establecimientos comerciales, información a pie de contenedor, puntos informativos itinerantes, educadores y educadoras desplazándose en bicicleta durante 6 horas diarias, eventos y visitas guiadas, 682 acciones de atención ciudadana y realización de encuestas. La Mancomunidad de la Comarca de Pamplona ha echado el resto para que la puesta en marcha del nuevo sistema de apertura de los contenedores cale en la sociedad.