
Inundaciones y precipitaciones sin precedentes en invierno, sequías y temperaturas extremadamente cálidas en verano… El cambio climático en nuestras latitudes favorece tanto periodos de falta de precipitaciones que conducen a sequías más prolongadas como eventos de precipitaciones muy intensas o de carácter torrencial.
Esto no es una previsión o proyección para el futuro, sino que ya sucede y está siendo observado en muchas partes del mundo. Peio Oria Iriarte nos lo explica