3 árboles visibles desde cada vivienda, centro educativo o lugar de trabajo; 30 % de cobertura arbórea en cada barrio; 300 metros como distancia máxima hasta un espacio verde de calidad. Estas son las tres reglas que imperan en la guía 3-30-300 de Cecil Konijnendijk y que sirve de brújula para crear ciudades más saludables. Porque, al final, una ciudad no es mejor por tener edificios modernos o calles amplias, sino también por integrar la naturaleza en la vida cotidiana de quienes la habitan.

Javier Rico Nieto pone el foco en las personas cuando habla de comunicación ambiental. Para él, esta comunicación es clave ya que, se ha artificializado tanto la naturaleza que no somos conscientes de que formamos parte de lo mismo. Con su proyecto A ver Aves organiza rutas en ciudad tanto para escolares como para público en general, con el objetivo de avistar aves y de asombrar con algo que tenemos cercano.