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A la sombra de un árbol… urbano

¿Te has fijado alguna vez que en verano la temperatura en las áreas urbanas es bastante más alta que la de las áreas rurales? Eso se debe a que el asfalto y las estructuras de metal, cristal y hormigón retienen el calor. Por eso juegan un papel tan importante los árboles y jardines urbanos. ¿Lo habías pensado alguna vez? De nuevo hablamos de la importancia de la integración de la naturaleza en los entornos urbanos.

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¿Te has fijado alguna vez que en verano la temperatura en las áreas urbanas es bastante más alta que la de las áreas rurales? O sea, que en la ciudad se pasa más calor que en el pueblo.

Además, dentro de la propia urbe hay algunos puntos más calientes que otros. Por ejemplo, en las zonas industriales donde, por lo general, se acumulan grandes estructuras de metal y hormigón, el termómetro marca más grados que a la orilla del río; o en mitad de la plaza principal siempre tendremos más sensación de chicharrina que debajo de los arcos que la rodean… Esto se debe a que bajo la sombra o en contacto con elementos vegetales la sensación térmica siempre es menor.

Ante esta realidad, no es de extrañar, por lo tanto, que los árboles cobren especial protagonismo. Tenemos que tener en cuenta que el dosel arbóreo de una ciudad puede considerarse una infraestructura más, como la propia red de alcantarillado o la propia sucesión de aceras y carreteras. Su presencia puede mitigar el efecto de isla de calor urbana que se produce cuando el pavimento y los edificios atrapan el calor y elevan las temperaturas por encima de las que se registran en las zonas rurales o naturales.

Para que un bosque urbano sea eficaz debe contar con grandes copas y follaje frondoso. Pero ¿en qué criterios nos fijamos para decir si es eficaz o no? ¿Por qué damos tanta importancia a los árboles dentro de la ciudad?

Existen varias razones:

– Porque generan oxígeno, absorben dióxido de carbono y retienen los polvos y partículas que se mantienen en el ambiente.

– Porque, en consecuencia, limpian el aire, actuando como purificadores, y reducen la contaminación atmosférica. 

– Porque gracias a su sombra y el vapor de agua que liberan sus hojas, la temperatura ambiental desciende entre 2 y 8 0C.

– Porque evitan que el agua que se utiliza para regar el césped de los parques urbanos se evapore rápidamente, lo que supone un gran ahorro de este recurso y de su coste económico.

– Porque actúan sobre el clima, ya que aumentan la humedad del ambiente y disminuyen la temperatura en verano, mientras que la aumentan en invierno. Además, generan corrientes de aire.

– Porque se convierten en pantallas contra el viento, la lluvia, la nieve, el granizo o los rayos solares. 

– Porque reducen el ruido de tráfico, cláxones, sirenas, gritos, obras… Los árboles hacen una labor de aislante acústico, retrasando o, incluso, deteniendo las ondas sonoras.

– Porque benefician a la biodiversidad autóctona, ofreciendo alimento y refugio a diferentes tipos de animales.

– Porque mejoran la calidad de vida de la ciudadanía.

– Porque aportan belleza al entorno.

¿Te habías parado a pensar alguna vez en todo ello? Curioso ¿no?

Seguro que después de leer este post mirarás los árboles de tu ciudad con otros ojos. Y es que, cada vez es más fácil ser consciente de los beneficios que nos aporta la integración de la naturaleza en los entornos urbanos.

Fuentes:

https://www.sostenibilidad.com/construccion-y-urbanismo/los-beneficios-de-los-arboles-en-las-ciudades/

https://www.ecologiaverde.com/la-importancia-de-los-arboles-en-las-ciudades-572.html

https://www.natura-medioambiental.com/la-importancia-de-los-arboles-en-las-ciudades/

National Geographic, julio 2021

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