Esperar durante horas dentro de un escondite sin saber si aparecerá el animal que buscas. Seguir sus rastros. Instalar cámaras para descubrir por dónde se mueve. Regresar otro día. Y otro. Hasta que, de repente, sucede algo que no estaba escrito en ningún guion. Filmar la naturaleza exige paciencia, conocimiento y, sobre todo, asumir que los verdaderos protagonistas no obedecen órdenes. Lexeia Larrañaga y Alex Gutiérrez, de Avis Producciones lo saben bien después de años mirando nuestro entorno a través de una cámara y de producir el programa de ETB Bizi Natura y el documental Natura Bizia.












