¿Sabías que a partir de 2030, los envases deberán diseñarse conforme a criterios europeos de reciclabilidad? Así lo dicta la nueva normativa europea sobre envases. Esto obligará a revisar adhesivos, tintas, cierres, etiquetas, combinaciones de materiales y formatos. La consecuencia debería ser un mercado con envases más simples y homogéneos, capaces de convertirse en materia prima secundaria con mayor facilidad y con información visible sobre el porcentaje reciclado del que están compuestos.