Cables que recorren tallos de plantas, elementos artificiales insertados en la base natural de las plantas, monitorización constante de las condiciones medioambientales… Todo esto ya no forma parte de la ciencia ficción sino de la realidad que nos rodea. Hablamos de los jardines ciborg.
Actualmente existe un vacío legal que ampare a los refugiados climáticos, es decir, las personas a las que les afecta el aumento del nivel del mar, la desertificación o la sequía, y que se ven en la obligación de abandonar su hogar. Las migraciones climáticas son una realidad que va en aumento. Algunos países ya están dando los primeros pasos para darles un amparo legal.












