Economía circular, reciclaje, reutilización, activismo medioambiental, acción social… Todos ellos son términos que ya existían hace cincuenta años y que con el tiempo han ido cobrando un nuevo significado gracias a entidades cono Traperos de Emaús Navarra.

En un tiempo no muy lejano, “la forma de concebir el mundo era totalmente sostenible, en respeto constante por el ecosistema. Ahora hemos cambiado la manera de ver la vida, ya que, derivado del proceso de globalización, la mayoría de las personas no producimos aquello que vamos a consumir y esto da como resultado que no somos conscientes de los esfuerzos necesarios para producir todo lo que consumimos a cualquier nivel”. Son palabras de Elur Ulibarrena, directora del Museo etnográfico del Reino de Pamplona que nos presenta la exposición “Ontziak”.

Zabal es un pequeño pueblo cercano a Estella (Navarra) en el que vive y trabaja Jesús Prieto, junto a su hija Amaia. La economía circular y el residuo 0 se han convertido en el leifmotiv de su quehacer diario y el ecodiseño, en la nueva acepción que ha tenido que aprender para denominar a lo que lleva haciendo toda la vida. Nos recibe en su taller donde hace lámparas con duelas de barriles de vino.

Contribuir a la generación de una industria alternativa que regenere la materia en lugar de extraerla, imitando los procesos de la naturaleza; o que la repare, utilizando residuos como materia prima. Este es el objetivo de Elisava, la Escuela Universitaria de Diseño e Ingeniería de Barcelona, que forma a profesionales del futuro que se enfrentarán al reto de descubrir en el mundo del diseño nuevos materiales que nos reconcilien con el medio ambiente y la sostenibilidad.

¿Sabías que la materia orgánica se puede transformar en energía y en compost? ¿Por qué, entonces, permitimos que se entierre en el vertedero y no aprovechamos su potencial? La Mancomunidad de la Comarca de Pamplona ha puesto en marcha una campaña para aumentar el porcentaje de materia orgánica recuperada y avanzar así en la economía circular.