Vik Muniz es un artista que recicla, reutiliza, repiensa y reinterpreta. Toma de referencia obras icónicas que están en el imaginario popular y las rehace con técnicas y materiales muy particulares. Recoge imágenes fácilmente reconocibles y las reinterpreta dándoles un valor que antes no tenían. Y después fotografía esas nuevas obras para destruirlas finalmente y para que se quede la fotografía como único testigo de aquel trabajo. Su obra estará expuesta en el Museo de la Universidad de Navarra hasta el mes de marzo de 2021.

El shinrin-yoku (baño de bosque en japonés) es una práctica que consiste en pasear por el bosque de una forma meditativa y pausada. El concepto está inspirado en el sintoísmo y en el budismo, que veneran los espíritus de la naturaleza y por lo tanto consideran los bosques como el reino de lo divino. En los tiempos que corren, parece que esa necesidad de conectar con la naturaleza se agudiza.

A causa de la pandemia hemos variado nuestros hábitos de transporte. Mientras el uso de transporte público y vehículo particular ha descendido cada vez son más las personas que optan por desplazarse caminando o pedaleando. De hecho, el mercado de bicicletas nuevas y de segunda mano ha crecido, así como la demanda de servicio de talleres de reparación. En este post se dan algunas pinceladas y trucos para hacer algunas de esas reparaciones necesarias.

Desde que en 1989 surgiera Gus Marionetas Susana Pellicer y Fernando Arregui han convertido su teatro de títeres en una herramienta de sensibilización y de transmisión de mensajes. El cuidado del medioambiente es uno de sus temas más recurrentes porque, tal y como explica Fernando, “la situación nos indica que no vamos por buen camino”. Desde el escenario y desde los talleres de reciclaje Gus Marionetas intenta transmitir el mensaje de que “el Teatro es algo vivo, que respira con las creaciones de los artistas y la mirada de los espectadores. Algo parecido ocurre con el medio ambiente”.

La ONU pide para el Día Mundial de las Ciudades 2020 que nos tomemos un tiempo para la reflexión acerca del valor de nuestras comunidades y urbes. Así se refleja bajo el lema de este año: “Mejor ciudad, mejor vida”. Y es que el impacto de la covid-19 nos ha hecho ver los espacios verdes en la ciudad como algo más de mero adorno.

El mundo está cambiando y el modo que tenemos de movernos en él, también. Desde que irrumpió la pandemia provocada por la covid en nuestras vidas, muchas personas han encontrado en la “Slow Tv” una manera de conocer nuevas ciudades y de tener nuevas experiencias de movilidad. Ahí radica el secreto de su éxito.

En este tiempo en el que la mejor manera de combatir la pandemia es quedarse en casa, las nuevas tecnologías nos acercan a las ciudades de una manera sosegada, caminando y conociendo las calles con detalle: luz natural, sonido ambiente, tiempo real… Sin cortes ni interrupciones los “WalkTubers” inventan un nuevo modo de mostrar lo cotidiano.

La lavandería es uno de los servicios que presta la fundación Aspace Navarra para el Empleo que pretende convertirse en un vehículo de integración laboral para las 50 personas que en ella trabajan. Muchos de sus clientes son empresas de diferentes sectores industriales entre los que destacan los hoteles y restaurantes, así como el sector residencial y farmacéutico.

Sabido es que la situación de pandemia vivida desde marzo ha roto y variado la manera de trabajar de muchos sectores. La educación, sin duda, ha sido uno de esos sectores; y no sólo en lo referente a los centros escolares, sino también en cuanto a actividades que se desarrollaban al margen de los contenidos académicos. Los programas educativos medioambientales se englobarían en ese apartado. De la noche a la mañana todo lo que se hacía presencial se tuvo que adaptar al mundo virtual. El futuro había irrumpido sin llamar antes a la puerta.