Una revista de barrio de Pamplona ha propuesto una iniciativa para que su vecindario recicle agua y se la dé a beber a los árboles urbanos. Pero el objetivo va mucho más allá. Según Roberto Carmona, uno de los precursores de la idea, “lo importante de esta iniciativa, es la concienciación medioambiental y la necesidad de ahorro de agua. Sin olvidar que también nos parece importante crear un vínculo entre la ciudadanía y los árboles, y mostrar sus beneficios para los seres humanos”.

Ubuntu, en zulú significa “yo soy porque somos”. De alguna manera transmite el concepto de pertenencia a una comunidad y el del bien común. El Ayuntamiento de Villava (Navarra) tomó esa palabra de referencia y organizó una jornada festiva con el objetivo de sensibilizar y concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de la implicación colectiva para seguir construyendo una ciudad acogedora y sostenible.

Hasta ahora, desde octubre hasta mayo se acumulaba el máximo de agua posible en el embalse de Eugi para después atender a la demanda estival de la Comarca de Pamplona, la mayor del año. Pero el cambio climático está provocando que la distribución de las lluvias a lo largo del año esté variando y que, por eso, nos enfrentemos a un futuro incierto que exige nuevos controles y medidas.

Controles y analíticas semanales, estrecho seguimiento de la presencia de algas en el agua, análisis diarios del agua prepotable y medidas de la temperatura. El embalse de Eugi está en constante observación y estudio para garantizar la calidad del agua suministrada a la Comarca de Pamplona.

Desde que en 1971 se pusiera en funcionamiento y en 1973 se inaugurara oficialmente, el embalse de Eugi da de beber a Pamplona y a la Comarca a lo largo de todo el año. Por eso están prohibidas la navegación (con y sin motor), los baños y la pesca. Su volumen de agua depende principalmente de las precipitaciones y el control de calidad que se realiza es exhaustivo. Tiene interés faunístico y turístico.

La construcción del Embalse de Eugi y su entrada en funcionamiento en 1971 fue determinante para el desarrollo demográfico, urbano e industrial de Pamplona y Comarca. Hoy por hoy, proporciona más del 40% del agua que se consume en la Comarca de Pamplona.

Un huerto dentro de una escuela infantil que se alimenta del compostaje extraído de la compostadora del centro. Un proyecto educativo dirigido a 105 lactantes, caminantes y mayores; un proyecto de sensibilización medioambiental que repercute directamente en las familias. Esto es “Cultivando los sentidos”, la iniciativa de la escuela infantil de Mendillorri que arrancó hace dos cursos.

Un banco de semillas autóctonas, un huerto multiplicador, jornadas de intercambio de semillas y conocimientos, talleres sobre cómo crear un huerto urbano, otros sobre la salud de las plantas o la selección de semillas y otros talleres referentes a los beneficios de hierbas medicinales que se cultivan en el huerto. Todo ello compone el proyecto de “El Semillero” de Mendillorri, una iniciativa que pretende conservar las variedades de plantas de la Comarca de Pamplona y fomentar el saber y buen hacer de las personas que siempre han visto la naturaleza como su gran aliada.

La crisis de la ganadería extensiva y el avance generalizado de la vegetación forestal, así como el abandono de usos tradicionales y la irrupción de otros nuevos, sumado al cambio climático, está provocando una creciente situación de riesgo constante y real de incendios forestales. Y este riesgo no sólo afecta a los espacios naturales, sino también a poblaciones e infraestructuras esenciales. Por eso es necesario tomar medidas incluso cuando las condiciones no amenazan fuego inminente.

Villava, el municipio más pequeño de Navarra, ha llegado a ser un referente medioambiental en donde los espacios verdes y naturales encuentran un lugar entre tanto cemento. Y lo ha conseguido gracias a la colaboración activa de las instituciones y de la ciudadanía que entienden que la reconexión con la naturaleza aporta beneficios tanto medioambientales como de salud.